La OMS advirtió que los turistas deberían inmunizarse al menos con diez días de antelación.

Brasil es uno de los destinos turísticos más populares entre los argentinos, sobre todo por sus precios asequibles y sus playas. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a quienes van a viajar a destinos turísticos de ese país vacunarse al menos con diez días de antelación contra la fiebre amarilla.

«Brasil está viviendo un aumento de la actividad de la fiebre amarilla desde diciembre de 2016», señaló la OMS en un comunicado. En los que va de 2018, las autoridades de ese país confirmaron once muertes por esta enfermedad en el estado de Minas Gerais, cuatro en el de San Pablo, tres en el de Río de Janeiro (donde ya hubo al menos 34 fallecimientos desde enero de 2017), una en el de Bahía y otra más en el distrito federal de Brasilia.

Ante esas cifras, las autoridades brasileñas proyectan habilitar controles sanitarios en los pasos fronterizos con el propósito de comprobar la inmunización de las personas.
“El vector de esta enfermedad es el mosquito, dos especies concretamente, una el selvático, el Haemagogus, y otra el de ciudad, urbano, que es el Aedes aegypti que es el que transporta también el virus del dengue. El que está en este momento generando en Brasil es el Haemagogus, pero el riesgo justamente es que lo empiece a transmitir el Aedes que es un mosquito que está más cerca del hombre”, especificó a CONBIENESTAR el infectólogo Eduardo López (MN 37586).

Por ahora, los casos de infecciones se produjeron en localidades del interior. Según los expertos, deben vacunarse todas las personas de uno a 60 años que vivan, transiten o viajen a lugares de alto riesgo, como la zona de Río de Janeiro, Minas Gerias, San Pablo, Bahía y Espírito Santo, en Brasil; las zonas selváticas de Bolivia y Paraguay, y Misiones o Corrientes, en la Argentina.

López aseveró que la forma más efectiva de no contraer la enfermedad es vacunarse: “La vacuna es altamente eficaz no ciento por ciento, pero es muy poco probable que un individuo vacunado se contagie de fiebre amarilla”. Asimismo, precisó que para que haga efecto debe realizarse entre diez y catorce días antes de viajar a una zona donde existe la posibilidad de entrar en contacto con la patología.

No se pueden inmunizar por contraindicación de uso de la vacuna las embarazadas; mujeres en lactancia materna; chicos menores de 12 meses; mayores de 60 años y los inmunosuprimidos, puntualizó el infectólogo. Por otro lado, aquellas personas que se hayan vacunado hace diez años no necesitan volver a hacerlo en este caso.

“Actualmente un individuo vacunado queda inmunizado para toda la vida, con una sola dosis ya queda protegido, no necesita volver a vacunarse. Al comienzo eran diez años pero ahora ya no”, aclaró el experto.

Prevención y control del estado de salud
Por otro lado es recomendable tomar medidas para evitar picaduras de mosquitos, que son los que transmiten el virus, y estar atentos ante posibles síntomas para ir al médico lo antes posible.
Los síntomas generalmente se manifiestan entre 3 y 6 días más tarde de que te pique el mosquito. Entre ellos, los más comunes en la primera etapa de la enfermedad son dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, fiebre, sofoco, inapetencia, vómito e ictericia. Después de aproximadamente 3 a 4 días, a menudo desaparecen brevemente.

La fiebre amarilla puede causar problemas graves, entre ellos, sangrado interno, insuficiencia renal o hepática, infección en la glándula salival, infecciones bacterianas secundarias, shock, coma o muerte. Por eso, si vas a viajar a un área de Brasil lo más aconsejable es:
• Dormí en casas con mallas protectoras.
• Usá repelentes contra zancudos.
• Llevá puesta ropa ancha, más bien clara, que cubra todo el cuerpo. Eso incluye la cabeza, por lo que se recomienda en uso de sombreros o gorras.

Fuente: tn.com.ar